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@barnaclinic

30 noviembre, 2018

¿Cómo detectar el glaucoma?

Cómo detectar el glaucoma

La detección temprana del glaucoma, mediante exámenes oculares habituales y completos, es la clave para proteger la visión del daño que provoca esta enfermedad. Desafortunadamente, en la actualidad se sabe que un 50% de casos de glaucoma están aún por diagnosticar y de ellos, un 10% están ya ciegos de un ojo cuando se detecta. Se estima que en el año 2020 el glaucoma afectará a casi 80 millones de personas en todo el mundo, por lo tanto, es un problema de gran repercusión socioeconómica ya que es la segunda causa de ceguera mundial (y la primera causa irreversible). Veamos pues qué hay que hacer para su diagnóstico precoz: cómo detectar el glaucoma.

La primera medida para detectar el glaucoma: El examen oftalmológico regular

Es importante que toda persona se realice un examen de ojos regularmente. Las personas no suelen acudir al oftalmólogo si no presentan algún tipo de sintomatología o son usuarios de gafas. El glaucoma crónico es una enfermedad que no ocasiona ninguna sintomatología hasta etapas avanzadas en que la pérdida de campo visual es severa. Por este motivo, es de vital importancia que todas las personas a partir de los 40 años acudan a su oftalmólogo a realizar un examen oftalmológico básico que incluya toma de presión intraocular y examen del nervio óptico.  Y ante antecedentes familiares de glaucoma es imperativo realizar este examen en edades mas tempranas de la vida.

Es de vital importancia que todas las personas a partir de los 40 años acudan a su oftalmólogo a realizar un examen oftalmológico básico que incluya toma de presión intraocular y examen del nervio óptico”

Dra. Elena Milla

Pruebas para detectar el glaucoma

La exploración oftalmológica destinada al diagnóstico de glaucoma incluye una serie de pruebas que el oftalmólogo evalúa en su conjunto. Estas pruebas son:

La tonometría mide la presión del interior del ojo. Durante la tonometría, se usan gotas oftálmicas para anestesiar el ojo. A continuación, el oftalmólogo usa un instrumento llamado tonómetro para medir la presión interior del ojo. El tonómetro aplica una pequeña cantidad de presión en el ojo de forma completamente indolora. También es posible medir la presión intraocular mediante un aparato que emite un pequeño chorro de aire sobre la superficie ocular, aunque este test no es tan fiable como la tonometría anteriormente descrita.

La oftalmoscopía es un procedimiento encaminado a examinar el nervio óptico para detectar daños a causa del glaucoma. Se utilizan gotas oftálmicas para dilatar la pupila de modo que el médico pueda observar a través del ojo mediante una fuente luminosa y examinar la forma y el color del nervio óptico. Observando el nervio óptico se puede verificar si ya ha comenzado el daño glaucomatoso en forma de pérdida de fibras nerviosas y aumento de la zona atrófica central del nervio, presencia de anormalidades vasculares, zonas de atrofia alrededor del nervio, presencia de hemorragias etc.  Es posible que su médico le realice una fotografía del nervio óptico a fin de poder comparar esta imagen en las sucesivas visitas del paciente.

La perimetría es una prueba del campo visual que genera un mapa de la totalidad del campo de visión que presenta el paciente. Esta prueba ayudará al médico a determinar si el glaucoma ha afectado su vista, lo cual se objetiva a través de la aparición de zonas oscuras en el campo visual o escotomas. Durante la prueba, se le pedirá que fije la vista hacia el frente y, luego, indique cuando una luz en movimiento pase por su visión periférica (o lateral). Esto ayuda a trazar un “mapa” de su vista en el cual, en aquellas zonas en las cuales no se ha visto el estímulo luminoso aparecerá un escotoma (mancha negra) en el campo visual. En primer lugar, se examina un ojo ocluyendo el otro, y viceversa. Esta prueba suele durar de unos 3 a 5 minutos por cada ojo. Es una prueba que requiere un cierto grado de aprendizaje por lo que es normal que la primera o primeras veces que se realiza no se haga de manera correcta y surjan errores que el campímetro detecta como de ejecución (que no por lesión del nervio). Por lo tanto, dado que esta prueba requiere que el paciente tenga un cierto grado de atención y colaboración, se procure hacer en condiciones favorables de tranquilidad y buena disposición por parte del paciente y evitarla si está muy cansado o presenta algún motivo por el cual no va a poder colaborar bien en su ejecución. Es posible que el médico desee repetir la prueba para observar si los resultados son iguales la próxima ocasión en que se realice. Una vez confirmado el diagnóstico de glaucoma, generalmente se realizan pruebas de campo visual entre una y dos veces al año para verificar si se produce un empeoramiento.


Figura que muestra un típico defecto glaucomatoso en el campo visual en forma de escotoma periférico, o mancha oscura que ocupa la zona periférica superior del campo de visión de dicho paciente

Figura que muestra un campo visual normal


Este examen de diagnóstico ayuda a determinar si el ángulo donde el iris se encuentra con la córnea es abierto y amplio o estrecho y cerrado. Durante el examen, se usan gotas oftálmicas para anestesiar el ojo. Se coloca suavemente en el ojo una lente de contacto portátil. Esta lente de contacto tiene un espejo que le indica al médico si el ángulo entre el iris y la córnea está cerrado y bloqueado (posible indicio de glaucoma de ángulo cerrado o agudo) o amplio y abierto (posible indicio de glaucoma de ángulo abierto o crónico). Como ya se explicó en un post anterior, en el caso de que el ángulo se halle cerrado se valorará la realización de una iridotomia periférica con láser YAG a fin de crear un paso adicional para el humor acuoso, o líquido intraocular y evitar su acúmulo brusco en el interior del ojo desencadenando una temida crisis de glaucoma agudo.

La paquimetría es una prueba simple e indolora que mide el espesor de la córnea (la ventana transparente que se encuentra en la parte frontal del ojo). Se coloca suavemente una sonda llamada paquímetro en la parte frontal del ojo (la córnea) para medir su espesor tras instilar unas gotas anestésicas. La paquimetría ayuda al diagnóstico ya que existe la posibilidad de que el espesor de la córnea influya en las lecturas de presión ocular, ya que, si la cornea es de grosor elevado (más de 600 micras), se pueden obtener lecturas de presión artificialmente más elevadas; y viceversa, ante paquimetrías bajas o corneas finas (menores de 500 micras) se pueden obtener lecturas falsamente más bajas. Además, el hecho de tener una paquimetria fina se considera un factor de riesgo para el desarrollo de glaucoma por lo que es de gran interés tener recogido este dato.

La OCT de glaucoma (las siglas provienen de la denominación de la técnica en inglés Optic Coherence Tomography) es una prueba no invasiva del fondo de ojo, que aporta imágenes tipo escáner de las capas de la retina con una gran resolución y se usa en el diagnóstico y seguimiento de diversas neuropatías como: glaucoma, neuritis, drusas del nervio, etc.

La OCT de glaucoma mide la región de retina que está muy cerca del nervio óptico (capa de fibras nerviosas peripapilares) y la compara con una base de datos de personas de la misma edad que no tienen glaucoma. Una aplicación muy útil de la OCT en el glaucoma, es la posibilidad de valorar la progresión de la enfermedad mediante estudios periódicos con los programas de software incorporados de análisis de cambio entre exploraciones.

La OCT representa una herramienta muy útil para descubrir defectos muy pequeños en el nervio óptico y así detectar el glaucoma en fases muy incipientes, antes de que aparezca una afectación del campo visual (lo que llamamos glaucoma preperimétrico).

Para detectar el glaucoma, visite al oftalmólogo regularmente

La única manera de diagnosticar y detectar el glaucoma es acudiendo al oftalmólogo para realizar un examen básico de oftalmología. Toda persona a partir de los 40 años debería acudir a su oftalmólogo a realizar este examen y, ante antecedentes familiares de glaucoma, conviene hacer dicha visita en edades anteriores de la vida.

La exploración oftalmológica para diagnosticar y detectar el glaucoma incluye exploraciones sencillas y no invasivas. La realización de todas ellas es fundamental para que el oftalmólogo pueda evaluarlas conjuntamente y buscar la correlación entre ellas a fin de descartar el diagnóstico de glaucoma.

Una vez realizado dicho diagnóstico conviene ir realizando visitas periódicas al oftalmólogo, en una frecuencia acorde con el grado de severidad de la enfermedad en cada paciente. En cada visita, el oftalmólogo realizará una toma de presión intraocular y alguna de las pruebas anteriormente mencionadas para descartar una posible progresión de la enfermedad.




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