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ESPECIALIDADES
Las medusas, vivas o muertas, inyectan una sustancia en la piel que produce escozor. Por eso, no se deben tocar nunca. Para evitar las picaduras, debemos protegernos utilizando crema solar o cubriendo nuestro cuerpo con ropa ligera. También debemos alejarnos de las zonas donde rompen las olas, ya que es dónde se suelen acumularse sus restos. Los niños, las personas con alergias, que padecen asma o que tienen enfermedades cardiovasculares constituyen el grupo más sensible a la picadura de medusa.
La reacción a una picadura de medusa, varía según la persona, pero los síntomas habituales consisten en una erupción, enrojecimiento, hinchazón y sensación de picor local con dolor intenso. ¿Y qué debemos hacer cuando nos pica una medusa? Lo primero es salir del agua, no rascar ni frotar la zona afectada con toallas o otras telas, retirar de la piel los restos de tentáculos visibles con pinzas o guantes, lavar la herida con agua salada, nunca dulce; aplicar sobre la erupción una bolsa de plástico con hielo durante un mínimo de 5 minutos. Finalmente, para evitar la infección de la herida es recomendable aplicar un antiséptico (alcohol yodado) entre tres y cuatro veces al día, durante 48-72 horas. En caso de que persistan las molestias o se agraven, se debe acudir a un centro sanitario de inmediato.